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Extracto de “Espacios sagrados, profanos y cuánticos en la narrativa de Luisa Valenzuela” de Gwendolyn Díaz.

 

En este estudio analizo la obra narrativa de Luisa Valenzuela para demostrar que el proceso artístico, el funcionamiento de la mente y de la obra de arte en sí misma proviene del mismo proceso creativo desde el cual evolucionaron las especies y la consciencia. La propuesta es que hay un paralelo entre el proceso cuántico y el funcionamiento del cerebro humano y su impulso creativo.  Así como en la teoría de la selección natural de Darwin, la conciencia y la creatividad están marcadas por el azar y la incertidumbre (el principio de incertidumbre de Heisenberg), en el proceso artísitico, esta incertidumbre da lugar a la libertad de elección y la creatividad. (5)
Al leer la obra de Valenzuela a la luz de estas teorías he quedado sorprendida por la magnitud en que su ficción refleja el mundo cuántico.  He seleccionado dos novelas, El gato eficaz y Novela negra con argentinos, en las que encuentro una interpretación literaria y poética de los siguientes conceptos científicos: la conectividad cuántica, el condensado de Bose-Einstein, la superposición, el espacio-tiempo y la no-localidad.  Descubriremos que la literatura evoca la relación entre la conciencia humana y el mundo natural del espacio y el tiempo.  La mente del poeta y la mente del científico participan ambas de la misma realidad, aunque la reflejen de maneras distintas.  Los seres humanos y su medio ambiente físico están interconectados y se afectan mutuamente mientras participan del ritmo del universo.  Sin embargo, esta noción está en franca oposición a las concepciones cartesianas y newtonianas tradicionales de la separatividad y el dualismo tomista, que escinden la naturaleza del alma (mente) de la naturaleza del cuerpo, y, que en última instancia nos alienan de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Estamos en un diálogo constante entre nosotros y con el mundo natural, y ese diálogo puede ser constructivo o destructivo.  Y es precisamente la filosofía de la separatividad la que ha conducido a la alienación y explotación del mundo.  Las crisis actuales de la economía global y del medio ambiente son resultado directo de la filosofía de la separatividad y del individualismo extremo.  La avaricia, la explotación de nosotros mismos y de los recursos naturales han resultado en graves daños a la vida de nuestro planeta.  Sin embargo, las fuerzas relacionales de interconexión presentes en el micro mundo de la física cuántica conducen a constantes actos de creación, ya sean científicos, literarios u otros.
Las dos novelas que he seleccionado para analizar representan estas dos fuerzas vitales o caminos de vida diferentes, el camino de la armonía y la creatividad, que llamo el espacio sagrado, y el camino de la separatividad y la destrucción, que llamo el espacio profano.  Una de las primeras novelas de Valenzuela, El gato eficaz, quizás su obra de ficción más críptica e incomprendida, escudriña la violencia y la destrucción, reflejando la filosofía de la separatividad y la alienación.  Esta obra se adentra en un espacio profano por representar la antítesis de la vida y la creación.  Por otro lado, Novela negra con argentinos ofrece una visión más positiva, una de coherencia e interrelación de los seres humanos y los aspectos constructivos de la escritura y la creatividad.  Novela negra encarna un espacio sagrado en tanto que refleja el espacio de conexión y creación.
La relación entre las ciencias y las humanidades, particularmente en el caso de la escritura, no es sólo metafórica sino que también se adecúa al proceso escritural, como se verá en este análisis.  Si el propósito de nuestra existencia es crear, producir orden a partir del caos y hacerlo de maneras múltiples y colectivas, en El gato eficaz, Luisa Valenzuela poetiza lo opuesto al impulso creativo, un mundo oscuro de destrucción marcado por el odio, el egoísmo y la avaricia.  En el prólogo a la novela, afirma que escribió este libro influenciada por los miedos latentes que sintió mientras vivía en Greenwich Village en la ciudad de Nueva York durante los años setenta, un tiempo en el que se cuestionaba la guerra de Vietnam y se respiraba un aire de sublevación social que incluía la revolución sexual y una crítica a un sistema dedicado a la guerra, cuando parecía que la vida humana no valía demasiado y había muerte en el aire (6).  Por lo contrario, en Novela negra propone que el propósito de la vida se encuentra en la creatividad, en este caso, en el proceso de escribir, significativamente, a través del proceso de “escribir con el cuerpo”, una teoría de su propia confección que refleja la conectividad cuántica o el ordenamiento de la experiencia entre el cuerpo (lo físico) y la mente (la conciencia).  Tenemos pues una novela que describe la posibilidad de la destrucción humana y global impelida por la pulsión de muerte, que alguna vez Freud llamó thanatos, y la otra, que muestra la posibilidad de que a la larga la humanidad triunfe como especie debido a su capacidad para crear y producir orden a partir del caos. Es de notar que Freud explora las bases científicas del inconsciente y concluye que la humanidad tiene tanto el talento para la reproducción como para la autodestrucción, mientras que Jung explora los fundamentos metafísicos del inconsciente para ahondar en los arquetipos que reflejan la fuerza positiva (ánima) y la negativa (sombra) de la existencia. Además, tanto Freud como Jung vieron el texto literario como un fiel reflejo de sus descubrimientos concernientes al funcionamiento de la psique.

Nuestro viaje comenzará en el espacio profano y continuará hacia el espacio sagrado terminando así con una nota de esperanza.  Por espacio quiero decir el concepto espacio-tiempo poseinsteniano, donde los dos se fusionan en un ámbito que sirve como la base de toda materia y de toda experiencia.  El físico Brian Greene define el espacio-tiempo como “la unión de espacio y tiempo que se revela a partir de la teoría de la relatividad y que es el tejido del que está hecho el universo, es el ámbito dinámico dentro del cual ocurren los eventos del universo” (421).  Cuando nuestras nociones de tiempo y espacio como experiencias separadas han probado ser erroneas, debemos cuestionarnos todos los otros supuestos de separatividad.  Tales supuestos son explorados en el Gato eficaz, donde Valenzuela rompe con la perspectiva narrativa tradicional para crear un narrador omnisciente radicalmente diferente.  El narrador es a veces una mujer, otras veces un gato, una tarántula, un vampiro, una enredadera, una pared, un sapo y la misma oscuridad.  Como en el mito de Drácula, la protagonista se metamorfosea en todos estos estados diferentes para narrar el viaje de los gatos de la muerte, que es su descenso órfico a las profundidades de la violencia, corrupción, avaricia, explotación y solipsismo narcisista.


(5) Mientras escribo este ensayo en mi estudio, estoy rodeada por todo tipo de libros, artículos sobre física cuántica, filosofía, obras de literatura, cuadernos, manuscritos de computadora, todos ellos dispersos a mi alrededor.  Estoy immersa en un proceso caótico hecho de la amalgama de mi conciencia con toda esta información.  Estoy en la etapa creativa del proceso de escribir un ensayo, una etapa repleta de elecciones azarozas.  Aún no estoy segura qué camino tomará mi ensayo, cuál de las muchas opciones que tengo y cuáles de las muchas fuentes que me rodean elegiré para proyectar una dirección que en algún momento me llevará a una tesis que exprese adonde creo quiero llegar.  Es este el momento de mayor creatividad.  Tengo la libertad de elegir concentrarme en este texto y no en ese otro, de buscar más respaldo teórico, de explorar cinco novelas o dos.  Mis opciones serán elegidas a medida que me muevo en el tiempo por este proceso de creación.  Eventualmente llegaré a ese momento en que formularé una tesis y juntaré todas mis fuentes seleccionadas para concentrarme en un camino particular.  Aunque podría haber tomado un camino paralelo o uno divergente.  De todos los posibles caminos de reflexión, libremente escogí uno en particular.  En este momento crítico (como en el condensado Bose-Einstein)  uno todos estos pensamientos y los colapso como una onda en una dirección singular.  Es en esta libertad y en este proceso de creatividad que encontramos sentido en la vida y significado en nuestra obra.