Trilogía de bajos fondos
Existe una comunión de bajos fondos, conectados
entre sí como una trama diabólica sobre
la que se dibujan amores y ciudades, puentes levadizos
y malentendidos.
En los bajos fondos de Buenos Aires, en los arrabales
del tango, se desarrolla Hay que sonreír, la primera novela de Luisa Valenzuela, publicada en
1966. Loa avatares de Clara, conmovedora prostituta
que responde a leyes poéticas, prefiguran todo
lo que será la novelística de la autora,
quien hace de su estética su ética. Leer
+
Novela negra con argentinos (1990)
Dos jóvenes argentinos Roberta Aguilar y Agustín
Palant se encuentran en Nueva Cork, en donde ambos están
componiendo sus respectivas novelas. Roberta sostiene
la tesis de que "se ha de escribir con el cuerpo",
lanzándose intensamente a la vida. Tal vez esto
determina que Agustín decida aventurarse por
los peligrosos barrios neoyorquinos, donde conoce a
una actriz, a la que mata de modo compulsivo e inexplicable
para él mismo. No hay testigos del asesinato,
pero Agustín no se lo perdona. Junto con Roberta,
que no sabe toda la verdad, inicia la búsqueda
de los posibles motivos de su acción, que lo
llevará a moverse en un mundo extraño
y desquiciado. Leer
+
Cola
de lagartija (1983)
Un
Brujo que gobierna la tierra de nadie fabula desde los
hormigueros secretos del poder el nacimiento de su imperio:
el fétido Reino de la Laguna Negra. Su trono,
a la vez escondite y centro de operaciones, es la réplica
de una pirámide azteca. Desde ese templo de sacrificios,
ríos de sangre correrán según la
vieja profecía anunciada mil años atrás,
cuando el Brujo llegó a ser el super ministro
de un país real: la Argentina. Leer +
Como en la guerra (1977)
Un supuesto psicoanalista cree reconocer después
de quince años en un exilio a una coterránea
suya, Sabina, quien se ha convertido ahora en prostituta.
Cada noche, ese hombre, disfrazado siempre de forma
diferente, comienza una extraña relación
con ella bajo el aparente propósito de examinar
la <<desviación>> de su conducta
sexual. En esta investigación en que la máscara
deviene símbolo de una identidad mutante, el
protagonista tiene la ilusión de penetrar en
la psicología femenina, pero en ese afán
cientificista el proceso termina por revelar las obsesiones,
los temores y la paranoia, no del examinado sino del
investigador. Leer
+
Realidad
nacional desde la cama (1990)
Luisa
Valenzuela, nacida en Buenos Aires, es autora de los
siguientes libros: Hay que sonreír (Buenos Aires,
1966); Los heréticos (Buenos Aires, 1967); El
gato eficaz (México 1972); Aquí pasan
cosas raras (Buenos Aires, 1976); Como en la guerra
(Buenos Aires, 1977); Libro que no muerde (México,
1980); Donde viven las águilas (Buenos Aires,
1983); Cambio de armas (Nueva York/ México 1982);
Cola de lagartija (Buenos Aires, 1983); Novela negra
con argentinos (Barcelona/USA, 1990). Leer +
Cola
de lagartija
"Leerla
es tocar e lleno en nuestra realidad, allí donde
el plural sobrepasa las limitaciones del pasado; leerla
es participar en una búsqueda de identidad latinoamericana
que contiene por adelantado se enriquecimiento. Los
libros de Luisa Valenzuela son nuestro presente pero
contienen también mucho de nuestro futuro; hay
un verdadero sol, verdadero amor, verdadera libertad
en cada una de sus páginas." Leer
+
Hay
que sonreír (1966-2007)
Veía
pañuelos morados, amarillos, anaranjados, que
aparecían y desaparecían y casi le rozaban
la cara. Si al menos ella pudiera saber dónde
escondía Alejandro los pañuelos, entonces
una noche podría levantarse sin hacer ruido y
enroscárselos por el cuerpo desnudo y bailar
y girar y acordarse del tiempo en que tenía a
todos los hombres del mundo para ella sola. Los pañuelos
volaban y se anudaban unos con otros y se volvían
a desanudar. Leer +
Acerca
de Dios (o aleja) (2007)
En
la novela La afirmación, el escritor inglés
Chistopher Priest imaginó un mundo del futuro
en el cual hay una lotería cuyo premio mayor
es el traslado a una isla paradisíaca y la correspondiente
inmortalidad. Pero el procedimiento para darle vida
eterna al ganador de esta especie de Loto Absoluto tiene
un costo: la pérdida de la memoria personal.
Antes de que esta mutilación sea llevada a cabo,
el narrador tiene a su disposición un recurso:
puede escribir un texto realista, alegórico,
fantástico, como prefiera para recuperar, a través
de esas palabras, algún atisbo de su identidad
original. Leer +
Escritura
y Secreto. Ensayos (2002)
El
secreto en todas sus vertientes, en todas sus facetas,
vericuetos, senderos. Pero sobre todo el Secreto en
la literatura, pues como dice Luisa Valenzuela, en un
sentido mordaz, agudo, siempre entre guiños y
complicidades:"No hay literatura sin secreto".
Leer +
Escritura
y Secreto. Ensayos (2002)
Durante
los últimos años el Instituto Tecnológico
y de Estudios Superiores de Monterrey ha invitado a
algunos de los más brillantes, lúcidos
y, por eso mismo, importantes escritores y pensadores
de la actualidad a participar con conferencias magistrales
y diálogos que se transmiten simultáneamente
a todos los campos de la institución. Leer
+
Peligrosasas
Palabras (2001)
Poco
a poco comenzamos a deslindar territorios confusos,
y los mejores escritores argentinos trabajan en la búsqueda
y muchas veces el hallazgo de un difícil equilibrio
del que siempre ha surgido la gran literatura. Luisa
Valenzuela me parece un acabado ejemplo de lo que afirmo.
Leer +
Los
deseos oscuros y los otros (2001)
¿Lo
que se escribe no se pierde o sólo se puede escribir
sobre lo perdido? Estas páginas dan cuenta de
un calendario regido por la intensidad. De una despedida
a un reencuentro, de un abandono a un nuevo comienzo.
Y dos escenarios que albergan el tránsito: Buenos
Aires y Nueva York. Al mismo tiempo, la casa, que requiere
de paredes colmadas de pasajes imaginarios hacia otros
espacios, y los viajes, que desprovistos de estabilidad
despiertan en la autora un anhelo de apresar lo que
finalmente su diario atrapa, o libera. Leer +
Antología
personal (1998)
Presentamos
al lector libros que hablan de cosas y que le demuestran
que en ellas existen, más allá de valoraciones,
un tono, un sabor que le son propios, en definitiva
que le pertenecen. Son parte de su patrimonio cultural,
su vida cotidiana, su identidad. Leer +
Generosos
inconvenientes (2008)
Original,
deslumbrante, audaz, irónica, feroz, ingeniosa,
sensual, ambigua, procaz, fascinante: diez adjetivos
no bastan para describir la narrativa e la argentina
Luisa Valenzuela, reconocida como una de las mejores
escritoras de la literatura contemporánea internacional,
como se muestra en Generosos inconvenientes, esta cuidada
antología de cuentos. Leer +
Tres
por cinco 2008
Más
que historias estos cuentos son casi mitos, que atrapan
con pinceladas de belleza y dibujan símbolos
en el aire. Rebeldes, libres y muy apasionados, los
cuentos de Luisa Valenzuela son el mejor ejemplo de
la intensa literatura de una de las voces más
profundas de la actual narrativa latinoamericana.
Leer +
Juego
de villanos (2008)
Espinas
La verdadera crueldad de las espinas no reside en tenerlas
sino en irlas perdiendo, dejándolas prendidas
en la azorada piel de quien tenga la osadía de
acercársenos Leer +
BREVS,
microrrelatos completos hasta hoy. (2004)
¿Cómo se crea una literatura comprometida
con nuestro tiempo sin renunciar al humor?
¿A qué saben las alegorías cundo
desgarran en pocas palabras? ¿De qué manera
se crea un texto que sí muerde? Leer +
Cuentos
completos y uno más (1999,2001,2007)
Aquí todo está en guerra. No sólo
hay muchas historias que se desarrollan en los años
de la llamada Guerra Sucia en el Cono Sur de América
latina, sino también guerras entre parejas, guerra
de viejos contra la vejez, de jóvenes contra
la inmadurez, del erotismo contra la muerte, de mujeres
contra su fisiología, de transexuales contra
andróginos, del compromiso contra el desinterés,
del lenguaje contra sí mismo. Leer +
Simetrías
(1997)
Este nuevo libro de la autora de Novela negra con
argentinos cuenta muchas cosas: historias engañosamente
simples, cuentos de hadas que agregan una dimensión
al género, cuentos de aparecidos con una vuelta
de tuerca, cuentos políticos que, más
allá de lo que revelan, configuran junto a los
otros un diseño inquietante donde puede advertirse
la perfección calidoscópica de las simetrías.
Sus cinco partes nos transportan directamente al centro
de la ficción, ese lugar en que las cosas de
la vida adquieren mayor realidad (mayor fantasía)
gracias a las ambigüedades del lenguaje. Leer
+
Donde viven las águilas (1983)
Los cuentos de Luisa Valenzuela figuran entre los mejores
que han surgido en América Latina en mucho tiempo.
Su estilo es original, su diálogo soberbio. Leer
+
Cambio de armas (1982, 2004)
Las armas que no se ven son las que producen las heridas
más profundas. En estos cuentos, esas armas,
la de los cuerpos y las palabras, se superponen con
las letales, las que se manipularos con horror y son
dimensión durante los años de la dictadura.
Porque los encuentros de personajes como Bella y Pedro
del cuento "Cuarta versión" o Amanda
y Coyote, en "Ceremonias de rechazo", están
inmersos e impresos en "un tiempo de miedo arqueado
sobre la superficie consciente.
Leer +
Aquí pasan cosas raras (1975, 1991, 2000,
2005)
Cosas de las calles, los ómnibus, los paliers,
los subtes de Buenos Aires. Contadas con el estilo inconfundible
de Luisa Valenzuela: toques de lunfardo que esquivan
el anacronismo y perduran, tango y rock pesado entremezclados
para crear una nueva armonía, un ritmo veloz,
a veces feroz, indetenible.
Leer +
Los heréticos (1967)
La inclusión de "Los heréticos"
en esta biblioteca cumple uno de los propósitos
de la colección Letras Argentinas Paidós:
dar a conocer autores jóvenes que representen
un auténtico valor nuevo en nuestro panorama
literario. Luisa Valenzuela, que tuvo una satisfactoria
iniciación con la novela "Hay que sonreír",
publicado en 1966 pero escrita algunos años antes,
ha madurado las mejores cualidades entonces manifestadas.
Lo prueba acabadamente en "Los Heréticos",
donde trata una temática tan original como riesgosa
y difícil, siendo en verdad notable el rigor
con que resuelve los problemas que cada uno de los cuentos
plantea. Leer
+