volver
Peligrosasas Palabras (2001)
Poco a poco comenzamos a deslindar territorios confusos,
y los mejores escritores argentinos trabajan en la búsqueda
y muchas veces el hallazgo de un difícil equilibrio
del que siempre ha surgido la gran literatura. Luisa
Valenzuela me parece un acabado ejemplo de lo que afirmo.
Valiente, sin autocensuras, ni prejuicios: cuidadosa
de su lenguaje, exorbitado cuando es necesario pero
maravillosamente refinado allí donde la realidad
también lo es. Luisa Valenzuela avanza a lo largo
de varios libros que marcan lúcidamente un derrotero
poco usual: el de una mujer anclada en su condición,
consciente de discriminaciones todavía horribles
en nuestro continente y a la vez llena de una alegría
de vida que la lleva a superar las etapas primarias
de la protesta o de la supervaloración de su
sexo para colocarse en un perfecto pie de igualdad con
cualquier literatura, masculina o no. Leerla es tocar
de lleno en nuestra realidad, allí donde lo plural
supera las limitaciones del pasado; leerla es participar
en una búsqueda de identidad latinoamericana
que brinda por adelantado su recompensa. Los libros
de Luisa Valenzuela son nuestro presente pero contienen
también mucho de nuestro futuro, hay verdadero
sol, verdadero amor, verdadera libertad en cada una
de sus páginas.
Julio Cortázar