volver
Trilogía de bajos fondos
Existe una comunión de bajos fondos, conectados
entre sí como una trama diabólica sobre
la que se dibujan amores y ciudades, puentes levadizos
y malentendidos.
En los bajos fondos de Buenos Aires, en los arrabales
del tango, se desarrolla Hay que sonreír,
la primera novela de Luisa Valenzuela, publicada en
1966. Loa avatares de Clara, conmovedora prostituta
que responde a leyes poéticas, prefiguran todo
lo que será la novelística de la autora,
quien hace de su estética su ética.
En Como en la guerra, la búsqueda de una
verdad se desplaza a Barcelona. Un exiliado sin nombre
(AZ), semiólogo argentino, cree reconocer en
la camarera de un bar a alguien con quien intimó
en su patria y emprende una travestida pesquisa impulsada
por el oscuro deseo.
Novela negra con argentinos es la introspección
de los suburbios (suburbios de "afuera", Nueva
Cork, en este caso, pero también los mentales,
los de "adentro"). La línea argumental
explora selvas vírgenes donde el porqué
de un crimen importa mucho más que el quién
o el cómo.
Una trilogía, en definitiva, a lo largo de la
cual buscarse es concebirse como una realidad oculta
que sólo se revela al ser nombrada.
Luisa Valenzuela nació en Buenos Aires. Desde
joven trabajó en la prensa argentina. Ha radicado
en París, México, Barcelona y los Estados
Unidos; en ente último país, como escritora
en residencia de las universidades de Columbia y Nueva
Cork. Ha obtenido la beca Guggenheim (1983), la medalla
Machado de Assis de la Academia Brasileña de
Letras (1997) y es doctora honoris causa de la Universidad
de Knox, Illinois. De Luisa Valenzuela el Fondo de Cultura
económica ha publicado El placer rebelde,
Antología general (Argentina, 2003) y
Escritura y secreto (España, 2003).