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Elina Matoso (1)
El Zurcidor invisible
Tejido de cuerpo, palabras y máscaras
En estas páginas se intenta dar una aproximación desde la perspectiva de la imagen corporal a la lectura de este cuento. Así como es frecuente hacer una comparación entre palabra llena y palabra vacía. Vaciamiento en cuanto a pérdida de sentido, a desgaste que desvitaliza, podemos inferir también que hay palabra con cuerpo o palabra sin cuerpo, donde el lenguaje se volatiliza de la piel y pierde la jugosidad de los sentidos, la sensualidad y sonoridad del texto.
Este tramado se constituye en la imagen corporal, es decir que el cuerpo que encaramos es aquel que constituye la subjetividad que lleva la piel de la propia historia, que guarda en cofres vulnerables o herméticos las marcas vividas. Es el cuerpo que atesora secretos, miedos y misterios, que goza y se deshace en un abrazo. Es la corporeidad bordada por los otros y en nosotros desde el aliento que nos dio vida. Es un cuerpo escrito.
Ese cuerpo escrito tiene anclaje en el lenguaje. “Escribir con el cuerpo es imprimir aliento en la palabra, porque los poros y la tinta son una misma cosa. Una misma apuesta.” (2)
“Allí donde el cuerpo está escribiendo en libertad escribe la metáfora, o para decirlo de otra forma, se accede al orden simbólico y esa es la búsqueda y esa es la lucha.” (3)
Allí donde el ser humano entra en las imágenes reviste su ser de metáforas. Cuerpo, máscaras y relato son carne y fantasmas.
(1) Lic. Elina Matoso. Argentina. Directora del Instituto de la Máscara
Profesora Titular de Teoría General del Movimiento. Facultad de Filosofía y Letras.
www.mascarainstituto.com.ar. http://mascarainstituto.blogspot.com
(2) Valenzuela, L. Peligrosas palabras t. P. 126.
(3) Valenzuela, L. Ob. cit. P. 133.